04 junio 2005

cuento corto

INTRODUCCIÓN

Una figura femenina inalcanzable quien no he podido lograr que me ame.
No me ama mi madre y mi padre resultó mucho más difícil de conquistar.
En el medio, yo, con mucho de ambos sin ser ninguno.
Esta niñita siempre perdida, siempre triste, siempre sola.
Siempre interrogando qué me hace indigna de ese amor.

DESARROLLO

Te he necesitado, mujer, pero no estás.
Tú también para no amarme.
Hasta darte es limitado.
Nuevamente, no aprobé.
Otra vez no soy suficiente.
No importa cuánto.
Ni cuándo.
Ni cómo.
No alcanzo, no llego.
Y eso me gana mi desprecio.
Y sigue sumando grados a mi desamparo.
Y tú tan ajena, tan allá, tan arriba.
Tan lejana, tan brillante, tan perfecta.
Y mi amor sólo nos separa.
Más y más.
O es mi necesidad o mi necedad.
O mi apetito atroz.

EPÍLOGO

Vuelvo al principio.
Voy a cumplir un año de esta nueva conciencia de que no he salido en realidad de ese mismo punto inicial cuando desperté a la noción de no ser amada.
Perdóname, mi amor; y en ti, todos, por no ser quien debía.
Por defraudar una y otra vez lo que se esperaba.
Por ser otra hasta para mí misma.

No hay comentarios.: