29 octubre 2005

¡Ay...!

¡Ay, el dolor infinito!
¡Ay, la eterna ausencia!
No me conformo, pero tampoco resuelvo.
No tengo, pero tampoco puedo olvidar.
Necesito encontrar la fórmula,
el conjuro secreto.
La clave que me permita seguir.
Que me ayude a disfrutar
estas largas horas de silencio.
Estos interminables momentos.
Que me ayude a borrar
esta desmesurada rabia.
Que logre perdonarme
por lo que no me he dado.
Por lo que no he comprendido,
por lo que no he hecho.
Por el amor
que no he sabido
encontrar.
 
29-10-05
05:38 p.m.

26 octubre 2005

CÓMO CONTINUAR, ES LA PREGUNTA

¿Por qué lugar de la congoja ando?

¿En qué predios de la desolación me muevo?

¿A qué estadio de la tristeza llego?

¿Qué nivel de dolor alcanzo?

Acaso me envuelve una compasiva niebla

que no me deja ver

la verdadera dimensión

de mi pesadumbre.

Una protectora ceguera

que me impide abismarme

ante mi inmensurable pérdida.

Pérdida de mí, de mi propia razón,

de mis propios motivos.

Creí ver mi justificación

en una esquiva mirada.

Parecí entender mis porqués

en una incitante piel.

En una insondable alma

que se mostró de pronto,

sólo para ocultarse otra vez.

Sólo para mostrarme todos mis vacíos,

mis milenarias carencias

y lo estúpido de mis aspiraciones.

¿Ni siquiera yo como recurso?

¿De qué sirve realmente

lo que he estimado de valor?

¿Vana ilusión la compañía?

¿Presuntuosa noción de merecer?

Cómo continuar, es la pregunta.

Con qué excusa.

Cómo perdonarme por quien no soy.

Con qué trucos conformarme

a lo que no tengo.

Y para qué,

siendo tan aterradoramente

prescindible...

26-10-05

5:22 p.m.

16 octubre 2005

Teatro de Sombras

Danzando en mis muros.
Decorando mis carencias.
Sombras de colores. Sombras de sueños.
Sombras de almas. Sombras de piel.
Hermosas sombras, pero sombras.
 
Me asomé y vi.
Quedé subyugada por la magia.
Estupendo espectáculo.
Vistoso juego de luces.
Muy buenos los efectos especiales.
Cuidados los detalles.
Utilería de lujo.
Y una historia fascinante.
Pero la actriz no es su personaje.
Una vez al sol, el maquillaje se evidencia.
A la luz del día, se descubren las paredes de cartón.
 
¡Tantas horas!
Tantos pensamientos dedicados a la ficción.
Semanas de añorar la fantasía.
Vanos recuerdos de irrealidades.
Inútil llanto de haber perdido lo que nunca existió.
 
16-10-05 05:51 a.m.