30 noviembre 2005

Arqueología II



Mientras mis efímeros artefactos de barro
ya han desaparecido hace tiempo
de la faz de tu civilización,
te encuentro intacta, fosilizada

en mi nieves eternas.
Esculpida en la roca ígnea
de mis más remotos sueños.
Observo incesamente las imágenes
plasmadas en las crónicas
buscando el hilo que me conduzca
a desentrañar la historia.
Clasifico, enumero, indexo,
estudio cada pieza conservada,
atesorada en mi museo íntimo.
La línea de investigación se confunde
en la caverna congelada.
Los rastros rupestres no llevan
a concluir.
Pero a pesar de la incertidumbre,
del desconcierto ante tantas interrogantes
que parecen caer al vacío
en las nébulas pretéritas,
las escenas estáticas
parecen tener más vida
que mi modernidad.

30-11-05
6:00 p.m.

16 noviembre 2005

Escrito (fragmento)



El desierto. Luces silenciosas y voces ausentes. Se puede estar tan sola... Personajes irrelevantes, si no fuera porque llevan a la introspección. Pesadilla capaz de plasmar en una angustiosa derivación de situaciones a veces absurdas la incontestable verdad de una tiranía emocional. Si aún de lejos, una lejanía física al menos, se sienten sus efectos. Está cambiando la inclinación del eje y la nueva incidencia de los rayos arroja luces sobre nociones dormidas o continuamente negadas o infantilmente temidas. Verme de pronto desnuda, de repente fotografiada sin retoques, sin biombos, sin siquiera un rincón donde esconderme. Podría ser la víspera de un gran salto a otra concepción de mí misma, de la vida, de las eternas preguntas, del amor. Podría ser sólo un hito, un intento, un respiro, para hundirme de nuevo en la farsa de quien he creído ser. De esa romántica visión de una yo generosa, civilizada, poseedora de una cierta sabiduría.

La noche. Sonidos melancólicos y atmósfera de intimidad que arropa. Se puede estar tan sola... Se afianza la certeza de no pertenecer, de no tener el mismo origen. Lo cotidiano, lo conocido se siente extraño. Como si en verdad fuera de otro mundo. Buscando la serenidad, se detiene un instante el flujo de la mente y, a los pocos segundos, surgen las preguntas: ¿Cómo puedo hacer para convertirme en otra persona? ¿Cómo puedo amarme tanto? No sé resignarme. Es preciso hallar la clave. Es indispensable que este dolor produzca claridad, que no persista esta noche interminable, que no se prolongue esta terrible equivocación. ¿Será la primera alborada? ¿Naceré? Se superponen los eventos, los rostros, las palabras que me traen a este delta. Demasiadas ramificaciones, incontables vertientes, sólo la correcta llega al mar. Ese esquivo mar del amor.

15-11-05
11:55 p.m.

14 noviembre 2005

Despertar...


Otras veces he creído despertar
y me he hundido más profundamente
en las sombras.
Un sueño anidado en otro sueño.
Una ilusión hija de otra.
Un espejismo engendrado por otro.
Una pesadilla contumaz.
Quisiera desentrañar el secreto.
Recorrer todas las volutas del espiral.
Seguir el hilo de cada idea.
Plasmar todas las palabras.
Encontrar por fin la salida
de mi desquiciado laberinto.
Sentí que eras un premio,
luego una condena,
pero me devuelves a mí,
ángel de la verdad.
Me sitúas de frente
con mi propio desamor.
Me lanzas en la cara
lo que ya es imposible negar.
No puedo amarme a través de ti.
No puedo mirarme por tus ojos.
No puedo vivirme en tu vida.

14-11-05
06:05 a.m.

11 noviembre 2005

¡No quiero!


Amarte me ha cambiado.
Me tocaste, me llegaste, me moviste.
Cada célula, cada punto, cada fibra.
Descendí al más insondable abismo
porque subí a la más alta cima.
Conocí la más tenebrosa oscuridad
porque vi la más incandescente luz.
Si no es para hablar el mismo lenguaje,
no quiero.
Si no es para vivir en ese mundo de maravilla,
no quiero.
Si no es con ese brillo y esa intensidad,
no quiero.
Si no es para darnos todo,
no quiero.
Si no es para amar con toda mi alma,
no quiero.
Si no es como fue contigo,
no quiero.

11-11-05
06:30 a.m.

03 noviembre 2005

Arqueología

Rezagos.
Palabras que quedaron pendientes.
Sentimientos que no fueron expresados.
Condicionales pasados.
Vestigios.
Restos de una historia.
Fragmentos esparcidos de un encuentro.
Colores inventados que no desaparecieron.
Suspiros intestinos que no se llevó el tiempo.
Tal vez nos amamos... durante un parpadeo.
 
03-11-05
5:38 p.m.
 

02 noviembre 2005

Si...

¡Ay, mi amor!

Si supieras cuántas luces me enciendes,

cuántos mundos me generas.

Si llegaras siquiera a imaginar las caricias

que te tengo aquí guardadas.

Si tan sólo intuyeras esta emoción

que me causas.

Si alcanzara yo a ser lo que deseas.

Si tuviera yo lo que necesitas.

Si sintieras por mí una fracción,

aunque fuera un avo.

Si pudieras asomarte un segundo

y verte tan amada...

02-11-05

09:09 p.m.