¡Ay, mi amor!
Si supieras cuántas luces me enciendes,
cuántos mundos me generas.
Si llegaras siquiera a imaginar las caricias
que te tengo aquí guardadas.
Si tan sólo intuyeras esta emoción
que me causas.
Si alcanzara yo a ser lo que deseas.
Si tuviera yo lo que necesitas.
Si sintieras por mí una fracción,
aunque fuera un avo.
Si pudieras asomarte un segundo
y verte tan amada...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario