
Amarte me ha cambiado.
Me tocaste, me llegaste, me moviste.
Cada célula, cada punto, cada fibra.
Descendí al más insondable abismo
porque subí a la más alta cima.
Conocí la más tenebrosa oscuridad
porque vi la más incandescente luz.
Si no es para hablar el mismo lenguaje,
no quiero.
Si no es para vivir en ese mundo de maravilla,
no quiero.
Si no es con ese brillo y esa intensidad,
no quiero.
Si no es para darnos todo,
no quiero.
Si no es para amar con toda mi alma,
no quiero.
Si no es como fue contigo,
no quiero.
11-11-05
06:30 a.m.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario