La puerta prohibida.
Tras ella, lo más temible
y lo más ansiado.
Desnuda y sola.
Abierta y dispuesta a encontrar.
¡Ay, mi amor!
Si hubieras sido tú.
Si detrás de estos muros
fuera a hallarte.
Mas es por ti que he llegado.
Eres tú quien me trae
ante la más querida y detestada.
La inescapable.
La sempiterna.
La incognoscible.
La inaprehendible.
Cuyo amor me elude.
Cuyos ojos vuelvo a encontrar siempre
en terrible condena.
Se ha movido todo.
Se ha revelado algo.
Ella soy yo.
He venido a encontrarme.
21 abril 2005
Ella
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