15 abril 2005

Estos

Esta exquisitez de dolor
de no poder respirar
si no escucho tu voz.
Este maravilla de desespero
que me da la pista de cuán viva
y de cuán a tu merced estoy.
Esta sorpresa de remolino que me atrapa,
que me engulle, que me arrastra,
y no me deja pensar en nada

que no seas tú.
Este delirio de convicción
de no haber existido nunca

antes de que llegaras.
Este asombro de impaciencia

que me plena.
Esta belleza de sobresalto

que me subyuga.
Este milagro de conmoción

que me despierta.

No hay comentarios.: